En la zona central de los Andes peruanos, los conflictos entre las personas y los depredadores han moldeado la vida en las tierras altas durante las últimas décadas. Con la desaparición de los bosques y la fauna silvestre desplazada hacia un contacto más cercano con las aldeas rurales, animales como el gato andino (en peligro de extinción), el gato del pajonal peruano (casi amenazado) y el puma son cada vez más vistos como amenazas. Sin embargo, ahora, un grupo de mujeres indígenas quechuas está cambiando esa narrativa, una cámara trampa y un bordado a la vez.
En agosto de 2024, Mongabay publicó un reportaje sobre la misión de Mujeres Quechua por la Conservación, un innovador proyecto de conservación y ciencia ciudadana liderado por mujeres en la región de Ayacucho, en el centro del Perú, que busca obtener datos de referencia sobre los felinos silvestres y mitigar los conflictos con ellos. Iniciado por la bióloga conservacionista quechua Merinia Mendoza Almeida, con financiamiento de la Small Wild Cat Conservation Foundation (SWCCF), las mujeres de la comunidad lo tomaron como suyo desde entonces. El grupo combina investigación de campo, saberes tradicionales y liderazgo femenino para reducir la depredación del ganado mediante el refuerzo de los corrales de gallinas y cuyes con nuevo alambrado y madera para mantener alejados a los pequeños felinos y mediante la búsqueda de alternativas al pastoreo en zonas montañosas donde habita el puma.
Al principio, las mujeres estaban desconcertadas por el proyecto, pero, poco a poco, comenzaron a incorporarlo en sus vidas y encontraron en él un espacio comunitario agradable del cual podían apropiarse y que los hombres no dominan. Desde el inicio del proyecto, ha habido una reducción en los ataques de pumas y gatos monteses a los animales domésticos y las actitudes hacia la fauna silvestre empezaron a mejorar dentro de la comunidad.
Impacto
Después de que se publicara el artículo, algunos interesados ofrecieron apoyo internacional. Por ejemplo, luego de que el presidente de la junta directiva de Panthera, una organización dedicada a la conservación de felinos silvestres, leyera el artículo de Mongabay, le comentó al director ejecutivo y fundador de Mongabay, Rhett Butler, que «nosotros [en Panthera] tomamos como punto de partida este artículo y encargamos la producción de 20 gatos andinos de peluche confeccionados por 12 de las mujeres. Los utilizamos como obsequios para los miembros de la junta directiva de Panthera en una [reunión] que conecta a personas de distintos continentes y diferentes ámbitos sociales dedicadas a los felinos. Es una de las conexiones más inspiradoras que he tenido. Todo gracias a ustedes y a Jim Sanderson».
