El Mar Tropical de Grau es una de las regiones marinas con mayor biodiversidad de Perú, hogar de especies como las ballenas jorobadas, mantarrayas y tortugas marinas. La zona es única porque en ella convergen dos corrientes oceánicas: la corriente de Humboldt (fría) y la corriente ecuatorial del sur (cálida). Esta convergencia crea un ecosistema marino altamente productivo, lo que la convierte en una zona de transición con una gran concentración de especies endémicas e incluso especies nuevas para la ciencia.
En 2023, se presentó una propuesta para designarla formalmente como reserva nacional. Antes de que se aprobara de manera oficial, Mongabay Latam publicó un informe que examinaba con sentido crítico las contradicciones del plan. Aunque era una de las áreas protegidas más esperadas por su alta biodiversidad, la propuesta permitía métodos de pesca industrial como el arrastre de fondo en el 45 % de la reserva marina.
La pesca de arrastre de fondo consiste en arrastrar redes pesadas por el fondo marino, una práctica que destruye los arrecifes de coral, los lechos de esponjas y los viveros de peces. Los expertos calificaron su inclusión de «absurda», señalando que ninguna otra área protegida del mundo permite una práctica extractiva de este tipo. Científicos marinos y organizaciones conservacionistas advirtieron que permitir la pesca de arrastre de fondo socavaría los objetivos de conservación de Perú y perjudicaría la biodiversidad en una zona de importancia mundial.
